La revista ICON se define como el retrato del hombre moderno en sus cada vez más numerosas vertientes. Una publicación en papel que busca en su selección de contenidos determinar un concepto tan escurridizo como lo es el llamado estilo masculino. Con motivo del primer aniversario del lanzamiento de la revista, ICON celebra la entrega de premios a las personalidades del año. Se requiere, por tanto, un trofeo capaz de representar la singular identidad de esta revista.

Los trofeos para los eventos de premios organizados por revistas se han caracterizado por cumplir su propósito con unas expectativas bajas, replicando por lo general el logo de una revista en metacrilato cortado o grabado en acero. Nuestro propósito es materializar los intereses de una revista sofisticada y desenfadada a través de una relación entre elementos nobles e industriales y sus procesos de producción. Este trofeo es por tanto el resultado de una estrategia para desplazar convencionalismos en un trofeo y poder producir con una serie de artesanos locales especializados en madera y cuero. Por un lado, las piezas de madera son cuidadosamente seleccionadas de tablones de gran espesor y alta densidad, tornadas, cortadas y tratadas de forma manual. La cinta  de amarre es de cuero con un tratamiento de curtición vegetal libre de químicos, en el que se trabaja manualmente con golpe seco para las inscripciones en dorado. 

Este objeto artesanal se define como una agrupación de piezas heterogéneas atadas por una cinta de cuero y una carraca de amarre, de las que podemos encontrar en cualquier ferretería, usadas principalmente para el sujetar mercancías en el transporte. Su construcción es simple, los bloques de madera están sueltos, en una suerte de juego en la que las cuatro piezas compone la palabra ICON, pero la compresión con la que los bloques están sujetos hace que el conjunto sea firme y compacto. Un ardid estructural, algo relacionado con la fuerza, una acción casi de musculación.

- Gonzalo del Val 
Cuero: Oficio Studio 
Madera: R. Agulló 
Fotografía: David Díez 
2014