La ciudad demanda, cada vez más, espacios no programados. Lugares que satisfagan las actividades inciertas de sus habitantes. Espacios contingentes y afectivos que favorezcan las relaciones sociales y laborales. Una fotógrafa emprendedora quiere participar de este tipo de espacios abiertos y flexibles. Un lugar que pueda ser usado como estudio de fotografía, coworking, espacio para eventos, showroom, escuela, taller… pero que tenga la capacidad de simultanear estos programas variados.

Un presupuesto muy ajustado determina la localización en la periferia de la ciudad. Surge como oportunidad asequible un semisótano poco iluminado. El local se encuentra en un callejón peatonal perteneciente a un conjunto de viviendas sociales de los años 60, degradadas y de baja calidad.

Se plantea por tanto un espacio contingente y afectivo que favorezcan las relaciones sociales y laborales a través de una serie de premisas: máximo aprovechamiento, compartir servicios y participar del callejón. Para simultanear programas y a su vez hacer posible que convivan todos los deseos y acontecimientos futuribles de la propietaria, el local se divide en dos espacios gemelos. Gracias a una pieza compartida que contiene diferentes servicios e instalaciones. Climatización, baños, cocina, taquillas y entrada son compartidos por ambos lados. La compacidad de este elemento permite el aprovechamiento máximo del local. En la fachada se propone un espacio intermedio, entre el exterior y el interior, que sustituye a un muro de ladrillo. Un filtro vegetal, un velo de seguridad y un contenedor de afectos son las estrategias de diseño que hacen más práctico y deseable, tanto el interior del local como el paso por el callejón. 

The city demand, more and more, non programmed spaces. Places to satisfy needs of their inhabitants. Contingent spaces and affectives able to foster social and work relationships. A freelance photographer wants to participate in this open space making the most of it as an improvised photo studio, coworking, venue for different events, showroom, workshop... But that has the capacity to do these varied programs simultaneously. 

A really tight budget determines the location at the city periphery. An affordable place, a lower ground floor with few natural daylight, located on an alleyway surrounded by social housing buildings made on the 60´s, degraded and low quality. 

We decided to establish a series of design principles: space optimization, shared facilities and work with the alleyway to turn it into an active frontage. The venue its splitted into two twin spaces thanks to a central element that provides services to both halves. This strategy allow us to maximize the available surface to be used with the rest of the uses. Heating, air conditioning, bathrooms, kitchens and storage space is shared by both sides. This space division allows simultaneously of different activities and conditions to take place in the same venue, meeting all the client aspirations and desires now and, potentially, in the future. The exiting limit created by the brick wall is turned into an intermediate space between interior and exterior. A green filter, a security layer, a container of possibilities are the tools to make the alleyway and the interior a more desirable space.

Exposición 'Archipaper. Dibujos desde el plano'. Exposición de arquitectos españoles y su trabajo con el dibujo. 
Comisario: Mario Suárez. Organiza: AECID
- Seleccionado FAD interiorismo 2017
Autores: Pepe Susín, Gonzalo del Val
Fotografias: David Diez Studio
2016